miércoles

botánica de las especies



es como si desde el tiempo que es una fosa enorme y catastrófica se desprendieran ramitas, muy finitas, y cada ramita terminara en un hecho, ya sea extraordinario, ya sea cotidiano, y cuanto más larga es la ramita tanto más grande es el hecho, y lo que es de siempre - que ya de tanto estar olvidamos, es curioso - de la fosa grande y honda que es el tiempo las ramas más largas lo acarrean, pero también, y eso es más curioso, las más finitas, tan finitas que quizás las vimos una vez pero nos parece que fue un sueño sonso


las gruesas cargan lo grande, no tiene nada de raro, es lo más lógico, que las grandes ramas lleven los pesos pesados, como las muertes y los desengaños y los premios, por cada recuerdo especial tenemos una rama grande, pero no la vemos porque si la viéramos, ay, está toda desmembrada, le salen gusanos, savia fosilizada, esos bichos que parecen haber surgido de la otra capa del tiempo, que está abajo de la grande y catastrófica, es como las placas tectónicas, muy adentro pero desde adentro hacen temblar todo. lo que quiere decir que todo lo que pasó de verdad y no parece nunca un sueño en realidad está cargado por los cadáveres de la vida, que es el tiempo, o peor, los restos de los cadáveres de la vida, que es el tiempo, una fosa muy angosta y deshabitada, como un árbol que nació muerto y como las ramas no crecen para adentro, salen, y casi siempre nos parecen un sueño porque no se puede, aunque lo hagamos todos, afirmamos, nadie puede crecer al revés

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